30.3.12

1º Festival Latinoamericano de Video Arte FLAVIA

Centro Cultural Borges / Buenos Aires, Argentina
Del 30 de marzo al 10 de abril de 2012

Participan
> DIXON DANIEL CALVETTI, Venezuela / TOMAS U. MARTINEZ, Colombia  / FERNANDA SFERCO, Argentina / JEISSON CASTRO PARRA, Colombia / FLORENCIA LEVY, Argentina / ROBERTO CARDENAS, México / CINTIA CLARA ROMERO,  Argentina / SUTRA CORPORAL, Venezuela / ISABEL CACCIA, Argentina / MARCELO GALINDO, Argentina / MONICA HERRERA, Argentina / LAURA GOMEZ HINCAPIÉ, Colombia / BRUNO NACIF, Argentina / entre otros


Ver Programación completa


video
La partida, 1´43, 2011

.
Acción para desaparecer en un minuto, 1, 2011


video
Cuando el fluir es un esfuerzo, 1´51, 2011



Los videos presentados fueron producidos en el marco del Premio Interacciones forestales en red- Becas de residencia para artistas en Argentina, Colombia y Brasil en Terra Una (Mina Gerais- Brasil)

8.3.12

Zodiacología

Museo Diario la Capital / Rosario, Argentina
Del 8 de marzo al 30 de abril de 2012

7 INSTALACIONES DE 7 GRUPOS DE ARTISTAS REUNIDOS ASTROLOGICAMENTE
Géminis > Marco Bainella, Juan Ellena, Cecilia Lenardón, María Laura Lali Martínez (taurina con ascendente en Géminis) y Lucas Mercado.
Aries- Cáncer > Cristian Jerez y Natalia Zárate.
Piscis > Florencia Caterina y Mimí Laquidara.
Capricornio > Lisandro Bella, Ponchi Insaurralde y Luciana Ponte.
Escorpio > Noelia Ferretti, Jorge Matar y Maxi Rossini.
Libra > Daniela Arnaudo (virginiana con ascendente en Libra), Mariana De Matteis y Florencia Laorden.
Leo > Julia Acosta y Cintia Clara Romero.

La curaduría de la muestra es del ariano Rafael Cippolini, quien estuvo a cargo del Taller de seguimiento y análisis de obra que se realizó en las ciudades de Santa Fe y Paraná. La inspiración de los artistas corre por exclusiva cuenta de la disposición de cada uno de los planetas.


.
.
.
.
.
.
.
.
.
.


.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.






Zodiacología
Por: Rafael Cippolini
El zodíaco sigue ahí. Hace demasiado que no se mueve, aunque cambia de generación en generación, de siglo en siglo. No podemos decir que evoluciona, pero sí que interpela a nuestras formas de vida de modos invariablemente diversos. Lo llevamos puesto con distintos estilos, formateado en disímiles modas. En todo este extensísimo tiempo, muchas tradiciones de artistas se fueron sucediendo, las maneras de hacer y entender el arte se transformaron capitalmente, tanto como los modos de ver y pensar al mundo. Aún así, el zodíaco persiste. Mutan sus usos, sus canales de influencia. No el interés, la curiosidad por el dictado de los planetas y sus lecturas. El cielo sigue siendo uno de nuestros espejos (nos reconocemos en él). Al fin de cuentas, los cuerpos celestes ya existían tanto antes que la raza humana.
Los nombres son legión. Me basta con citar la devoción de Durero, antes aún la de Benvenuto Cellini, la que tantos años después, ya en el nuevo mundo, convocará a un pintor virreinal peruano como Diego Quispe Tito y en nuestra modernidad a un siempre inspirado Xul Solar, astrólogo de profesión. Todavía más cercano, el taurino Gyula Kosice guarda copias en su museo de las maquetas de escenografía que diseñó para un de los programas televisivos de Horangel. Creo que ya no sorprendería tanto saber cuánto zodíaco subrepticio articula obras celebrísimas del arte argentino. Más allá de nuestra fe o escepticismo con respecto a sus contenidos predictivos, no existe tendencia artística que no haya acusado la influencia zodiacal. En sintonía, durante la segunda mitad del año pasado, los veinte artistas becarios que conformaron el exitoso staff del Taller de seguimiento y análisis de obra otorgado conjuntamente por las Fundaciones del Nuevo Banco de Santa Fe, el Nuevo Banco de Entre Ríos y el Fondo Nacional de las Artes, se ejercitaron en la interrogación de sus horizontes estéticos mediante los astros.
Entre todos conformaron siete grupos, reunidos según su signo astrológico. Cada uno de estos grupos desarrolló una instalación site specific, especialmente para esta exhibición. Diez de los signos están representados en las instalaciones propuestas. La exclusión de Sagitario y de Acuario sólo se debe a que ninguno de los artistas pertenece a estos signos. Los Geminianos incorporaron a su círculo a una taurina con ascendente en Géminis, así como Las Libreanas hicieron otro tanto con una artista virgiana con ascendente en Libra. Mención aparte para un grupo mixto, Aries-Cáncer, que elaboraron su propuesta indagando en sus diferencias.





























El encauce del honor
Julia Acosta- Cintia Clara Romero
Instalación: maderas, papel, texto


Leo o el encauce del Honor
Por: Prof. Mirtha Palmas- Astróloga Humanística
Existe un antiguo relato, de origen incierto, conocido como Alegoría de los Signos Astrológicos; en ella se cuenta cómo Dios reparte dones y cualidades a sus 12 Hijos para que los conozcan y utilicen los seres humanos. A Leo le dice:
… A ti, LEO, te doy la tarea de mostrar Mi Creación al mundo, con todo su esplendor. Pero tienes que protegerte del orgullo y recordar siempre que es Mi Creación y no la tuya. Porque, si lo olvidas, los hombres te juzgarán mal. Hay mucha alegría en el trabajo que te doy, si lo haces bien. Por eso tendrás el don de el HONOR .Y Leo volvió a su sitio…
Le otorga la tarea de mostrar la Creación pero le pide aprender que no se trata de un bien propio sino de una condición universal. Y en esta encrucijada se debate la energía leonina, ya que es con este arquetipo con el cual el hombre toma conciencia de su creatividad pero, a la vez tiene que saber que no le pertenece, que la debe irradiar para que llegue a otros. Es la lucha entre la luminosidad de su ser individual y la necesidad de proyectar esa luz para conectarse hacia afuera.
Leo es realmente un Sol, de ahí que su planeta regente sea el Astro Rey. Un centro de luz que emana rayos. Si ese centro se agranda sin filtrar la vida creativa que hay en él, sin dar ni soltar, se consume por la fuerza centrípeta que no sale y se destruye a sí misma. Por eso el Creador le pide protegerse del orgullo, del egocentrismo, de la egolatría, recordándole que lo que tiene no le pertenece.
El desafío es irradiar, expandir, dejar pasar la creatividad por los poros energéticos de la periferia y llegar con ellos a tocar a otros asumiendo que su brillo es el brillo de todos. Si lo hace con alegría, feliz de hacer y ser para sí y para los demás, logrará que no lo juzguen mal.
Y aquí subrayamos el don recibido: el HONOR, que en su primera acepción significa: “cualidad moral que lleva al cumplimiento de los propios deberes respecto del prójimo y de uno mismo”, pero que también se relaciona con recibir “gloria, reconocimiento, aplausos y valoración” por lo que se hace.
En síntesis, recibir el don del Honor es aprender a reconocerse merecedor de lo que se tiene y se da, para que el orgullo no anule sino implique un reconocimiento digno de ser el Sol, ese centro que sólo sirve si brilla e irradia creatividad…
Observemos el lema: NO PODEMOS CAMBIAR EL MUNDO, PERO VAMOS A MEJORARLO
Respuesta leonina al don otorgado por el Creador: “Tenemos condiciones de ser mejores, pero, porque vemos el Mundo, seremos capaces de sacar lo creativo de nuestro centro para irradiarlo a quienes nos esperan, y lo haremos con HONOR”.
Dejemos que ocurra, entonces…